En un giro inesperado que ha conmocionado a la comunidad religiosa y a la opinión pública boliviana, el pastor evangélico Marco Núñez del Arco fue aprehendido la tarde de este miércoles (2/11) en las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) de Santa Cruz.
El líder religioso de origen peruano, conocido por dirigir la iglesia “Dios con Nosotros” en el departamento cruceño, se presentó voluntariamente ante las autoridades tras ser citado por la Fiscalía para prestar su declaración informativa en el marco de una investigación por los presuntos delitos de estupro agravado y violencia familiar o doméstica.
Sin embargo, Núñez del Arco optó por abstenerse de declarar, lo que motivó de inmediato que el Ministerio Público emitiera la orden de aprehensión formal.
Agentes de la Felcv lo trasladaron a celdas policiales, donde permanecerá a la espera de su audiencia de medidas cautelares, programada para este jueves, en la que la Fiscalía presentará la imputación formal y solicitará las medidas correspondientes.
El caso ha ganado notoriedad en los últimos días tras la apertura de al menos dos procesos penales en su contra.
Una de las denuncias involucra a una joven que habría sido víctima de abuso sexual cuando tenía 15 o 16 años, en hechos que supuestamente ocurrieron en el contexto de actividades de la iglesia.
La segunda investigación, aperturada de oficio por el Ministerio Público, señala como víctima a una prima hermana del pastor, con el agravante de parentesco por consanguinidad y la condición de menor de edad al momento de los presuntos hechos.
Antes de ingresar a las oficinas de la Felcv, el pastor había ofrecido declaraciones públicas en las que negaba categóricamente las acusaciones y aseguraba estar dispuesto a someterse a la justicia.
En videos difundidos en redes sociales, incluso había modificado su estrategia legal inicial —que buscaba la prescripción de las causas— para pedir que se avance con la investigación sin presiones.
El caso ha generado indignación entre colectivos ciudadanos y víctimas que exigen justicia y el fin de la impunidad en delitos de esta naturaleza, especialmente cuando involucran figuras de autoridad religiosa.
Mientras tanto, Núñez del Arco —quien en algún momento estuvo casado con una ex Miss Bolivia— pasa su primera noche bajo custodia policial, en medio de un escándalo que pone en cuestión la conducta de líderes espirituales y el manejo de denuncias en entornos eclesiales.

Las autoridades han reiterado que las investigaciones continúan en curso y que se respetará el debido proceso. La audiencia de mañana será clave para definir si el pastor permanece detenido preventivamente o si se le otorga alguna medida sustitutiva mientras avanza el proceso penal.
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