Mirko Antonio Sokol Saravia, de 48 años, es un oficial de alto rango de la Policía Boliviana que asumió este 28 de noviembre de 2025 como Comandante General de la institución, en un acto de posesión realizado por el presidente Rodrigo Paz Pereira en el Palacio de Gobierno de La Paz.
Su designación representa un cambio significativo en el alto mando policial, enfocado en erradicar la corrupción interna y fortalecer la lucha contra la criminalidad, en línea con la agenda de transformación del nuevo gobierno Paz-Lara. Sokol, quien no cuenta con antecedentes negativos en su trayectoria, ha sido elogiado por su integridad y compromiso con la renovación institucional.
Trayectoria
Sokol Saravia cuenta con más de dos décadas de servicio en la Policía Boliviana, destacándose por su rol en unidades especializadas de combate al delito. Inmediatamente antes de su ascenso, se desempeñaba como director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), cargo en el que impulsó operativos contra la violencia de género y delitos graves.
Previamente, fue Comandante Departamental de la Policía en Chuquisaca durante 2024, donde destapó un escándalo de corrupción interna: el 26 de diciembre de ese año, lideró un operativo que resultó en la aprehensión de seis efectivos policiales involucrados en la escolta de camiones de contrabando en Sucre.
Este hecho lo posicionó como un líder firme contra la «plata sucia» en la institución, evitando asignaciones en áreas sensibles como Tránsito, FELCN (Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico) o Patrulla Caminera, conocidas por casos de corrupción.
Su carrera se caracteriza por un enfoque en la operatividad limpia y la protección ciudadana, sin involucramiento en hechos de corrupción, según revisiones públicas y el respaldo del vicepresidente Edmand Lara.
Planes de gestión
En su juramento ante el presidente Paz, Sokol enfatizó su compromiso personal: «En toda mi vida profesional, jamás recibí ni un solo centavo de actos de corrupción«, declarando y conminando a sus subordinados a no arriesgar «su carrera y libertad por unos centavos«.
Prometió una «renovación estructural» para hacer de la Policía una institución «más humana y respetable», advirtiendo a los delincuentes que «ya no se pasearán como en su patio trasero» y ordenando a los uniformados no «servirse de la sociedad».
Entre sus prioridades, Sokol anunció la presentación de siete proyectos de ley para transformar la Policía, incluyendo:
- Evaluación del proceso de calificación de efectivos.
- Regulación del uso de la fuerza en distintas situaciones.
- Mejora de la relación con la población y combate a la corrupción interna.
Estas iniciativas buscan recuperar la soberanía en zonas de alta criminalidad y fortalecer la credibilidad institucional, con el apoyo de un sistema de denuncias ciudadanas.
El presidente Paz instruyó a Sokol aplicar «mano dura» contra la corrupción, en un contexto de desgaste previo por escándalos como los del excomandante Augusto Russo.
Repercusiones y respaldo políticoLa designación de Sokol ha sido recibida positivamente, especialmente por el vicepresidente Lara, quien en un video de TikTok lo describió como el «más destacado» y libre de «vientos negativos», augurándole éxito y comprometiéndose a apoyarlo desde la Vicepresidencia.
Este respaldo llega tras tensiones previas en el gobierno, donde Lara había exigido el cambio en el mando policial para combatir la extorsión y politización.
Sokol asume en un momento crítico, con Bolivia enfrentando desafíos de seguridad y corrupción. Su gestión será clave para restaurar la confianza pública y apoyar las reformas económicas del gobierno, demostrando si sus promesas se materializan en hechos concretos.
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