12 de febrero de 2026 – La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) se encuentra en una encrucijada de alto riesgo tras recibir una dura carta conjunta de la FIFA y la Conmebol que advierte sanciones graves si el Club Jorge Wilstermann persiste en recurrir a la justicia ordinaria boliviana para revertir su descenso a la segunda división.
El histórico equipo cochabambino, conocido como el “Aviador”, finalizó en el último lugar de la tabla de posiciones de la División Profesional en la temporada 2025, lo que lo obligaba a perder la categoría según el reglamento.
Sin embargo, el club cuestiona el proceso, alegando irregularidades en notificaciones y decisiones relacionadas con un fallo del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD o CAS), que benefició a Aurora al restituirle 33 puntos en la lucha por evitar la zona roja.
La misiva de los entes rectores internacionales, fechada en respuesta a una comunicación del presidente de la FBF del 24 de enero de 2026, califica cualquier intento de desconocer, suspender o modificar un laudo del TAD mediante tribunales civiles como una “infracción grave” a los estatutos de la FIFA y la Conmebol.
Estas normas obligan a las federaciones afiliadas —y a sus clubes— a resolver disputas exclusivamente en instancias deportivas y prohíben expresamente el recurso a la justicia ordinaria, salvo excepciones muy limitadas.
Las consecuencias advertidas son drásticas:
- Expulsión inmediata del Club Jorge Wilstermann de toda actividad futbolística organizada.
- Suspensión de la FBF como miembro de la FIFA y la Conmebol, lo que dejaría fuera a la selección boliviana y a todos los clubes del país de competiciones internacionales (incluyendo eliminatorias, Copa Libertadores, Sudamericana y, potencialmente, el repechaje intercontinental rumbo al Mundial 2026).
- Pérdida de derechos y beneficios asociados a la afiliación.
La advertencia ha generado alarma en el fútbol boliviano, especialmente porque la Verde se prepara para disputar instancias clave en el camino al Mundial.
Medios han destacado que el conflicto pone en jaque no solo al club, sino al futuro deportivo de toda la nación.
Por su parte, la dirigencia de Wilstermann ha salido a desmentir categóricamente haber presentado acciones judiciales directas. En un comunicado público difundido el 11 de febrero, el club negó participación en un recurso de amparo constitucional impulsado por hinchas particulares y reiteró que no desconoce el sistema de justicia deportiva ni pretende evadir sus decisiones.
Sin embargo, la FIFA y la Conmebol ya tomaron conocimiento de la “potencial interposición” de acciones, lo que activó la alerta preventiva.
El caso ilustra una vez más la rigidez de las normas FIFA/Conmebol contra la interferencia de la justicia ordinaria en asuntos deportivos, un principio que ha llevado a suspensiones de federaciones en otros países sudamericanos en el pasado.
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